Hace pocos días regresaron a la Tierra los cuatro astronautas que viajaron en Artemis II, completando un viaje de 10 días para orbitar la Luna. Había transmisiones en directo casi todo el tiempo, por lo que se pudo conocer un poco más de lo que hacen los astronautas en vuelo.

Durante el viaje de regreso se pudo ver cuando el módulo entraba en la atmósfera como una bola de fuego. También cuando se abrieron los paracaídas y cuando cayó en el agua. Inmediatamente se acercaron los botes de rescate, pero la puerta del módulo se abrió 50 minutos más tarde. Los astronautas debían apagar todos los equipos y acondicionar el módulo para que entre el personal médico a constatar su estado de salud. Después salieron y fueron trasladados al barco en el que les harían un primer control médico.

El módulo quedó a cargo del personal que lo acondicionaría para trasladarlo. En Tierra será sometido a muchas pruebas para analizar el estado en el que volvió y verificar los daños que podría haber sufrido.

Los cuerpos de los astronautas que permanecen en el espacio sufren por estar sometidos a la baja gravedad. Lo más conocido es la pérdida de masa corporal y la descalcificación de los huesos, pero también se ven afectados otros órganos como el corazón, los ojos y los oídos. Recientemente se supo que el cerebro sufre modificaciones y que se mueve dentro del cráneo. En general todo esto vuelve a la normalidad después de un tiempo en la Tierra, el cuerpo debe readaptarse a la gravedad. En este viaje, estuvieron totalmente fuera de la gravedad y de la atmósfera terrestre. Esto no ocurría desde que se cancelaron los viajes a la Luna hace más de 50 años, cuando no había toda la tecnología con que hoy cuenta la medicina. Es fundamental saber cómo reaccionaron sus cuerpos. Por esto, además de los estudios a los que sometieron apenas llegaron, deberás seguir haciéndose otros por un tiempo bastante largo. Lo que se vio es que al bajar de los helicópteros podían caminar casi sin dificultad, cosa que no ocurre con los que permanecen un periodo largo en la estación espacial. Pero sufrían inestabilidad porque los oídos no funcionaban correctamente, para lo que tienen que hacer rehabilitación. Este es sólo un ejemplo de los problemas que tendrán por un tiempo.

Al estar fuera de la atmósfera terrestre la radiación es muy alta y aunque el módulo está blindado hay que evaluarlos para ver si sufrieron algún efecto por radiación que se haya filtrado. Estos astronautas estuvieron sometidos a presiones sicológicas diferentes a los que están en la estación espacial. Ellos mismos expresaron la sensación extraña que tuvieron cuando vieron desaparecer la Tierra a medida que se alejaban. Además tuvieron cortes en la comunicación con la Tierra cuando pasaban por el lado oculto de la Luna y cuando entraron en la atmósfera, quedando totalmente aislados. La reentrada en la atmósfera, sin dudas, fue el momento más difícil para ellos.

Los astronautas fueron seleccionados entre un grupo muy grande de postulantes. Seguramente eran los que tenían las mejores condiciones físicas y sicológicas para hacer el viaje.

También tendrán que hacer un informe detallado de sus actividades durante el viaje.

El trabajo de los astronautas y de los profesionales que participaron del proyecto no termina con el regreso de la nave a la Tierra. El trabajo posterior de todos ellos es fundamental para programar los próximos viajes, especialmente los que lleven gente a la Luna.

Aunque pasó la parte más impactante del viaje, todavía no pueden decir “misión cumplida”.